News — LOS ANGELES (March 28, 2025) -- Con la llegada del clima cálido, son muchas las personas que están ansiosas por retomar sus actividades favoritas al aire libre. Sin embargo lanzarse demasiado rápido o sin la preparación adecuada puede provocar distensiones, esguinces y lesiones por uso excesivo que podrían dejarle fuera de juego durante semanas o incluso meses.

Tomar las precauciones adecuadas puede ayudar a los deportistas de todos los niveles a mantenerse en activo y evitar contratiempos innecesarios.

El Â鶹´«Ã½room de Cedars-Sinai platicó con el , jefe de Medicina Deportiva de , para conocer cómo prevenir las lesiones deportivas comunes de primavera y volver con seguridad a un estilo de vida activo.

¿Cuáles son las lesiones deportivas más frecuentes en primavera?

Banffy: Cuando la gente vuelve a sus actividades deportivas, si no han practicado mucho durante el invierno, tienen un mayor riesgo de sufrir lesiones de tejidos blandos como tirones musculares, distensiones de ligamentos o incluso esguinces de tobillo. Si se esfuerzan mucho y demasiado rápido, también pueden sufrir lesiones crónicas por sobrecarga, como codo de tenista o calambres en las espinillas.

Por ejemplo, si alguien decide empezar a correr de nuevo e inmediatamente sale a correr 10 millas, corre el riesgo de lesionarse. En cambio, aumentar gradualmente el ritmo -empezando con 1 ó 2 millas y progresando a partir de ahí- puede ayudar a acondicionar los músculos y las articulaciones adecuadamente.

¿Cómo se pueden prevenir las lesiones deportivas?

Banffy: No hay que ir de cero a cien. Es importante mantener un cierto nivel de actividad física -aunque no sea el deporte principal- para que los músculos se mantengan fuertes y flexibles. El entrenamiento de fuerza y los ejercicios de flexibilidad, como el yoga o pilates, son esenciales para mantener el equilibrio muscular y la estabilidad articular.

El cross-training también es clave. En el béisbol, por ejemplo, recomendamos con insistencia a los jugadores que no jueguen todo el año. Los deportistas quieren ser los mejores y pueden pensar que la práctica constante es la manera de conseguirlo, pero el uso excesivo conduce a las lesiones. Hacer algo diferente fuera de temporada -como lanzar un balón de fútbol en lugar de uno de béisbol- utiliza un movimiento biomecánico diferente que puede ayudar a preservar la salud de las articulaciones al tiempo que se mantiene la forma física general.

¿Cómo saber si se trata de un dolor muscular o de una lesión?

Banffy: La mayoría de nosotros experimentamos dolor muscular al retomar cualquier actividad, y eso es normal. Normalmente, el dolor se resuelve con descanso. Pero una verdadera lesión suele producirse repentinamente durante la actividad.

Por ejemplo, si estás jugando al tenis y de repente sientes un chasquido en la parte posterior de la pierna, es probable que se trate de una lesión aguda que requiere atención médica. Por el contrario, si después de jugar sientes una fatiga muscular general, es normal y puede tratarse con estiramientos y técnicas de recuperación.

¿Cuáles son algunos consejos para la recuperación?

Banffy: Si se trata de un dolor leve o una distensión de baja intensidad, los estiramientos y los movimientos ligeros pueden ayudar. Los antiinflamatorios orales como Advil o Aleve también pueden ayudar a controlar las molestias.

Otras estrategias clave para la recuperación son dormir lo suficiente, mantenerse hidratado y descansar adecuadamente entre una actividad y otra. Las investigaciones demuestran que la deshidratación está directamente relacionada con las lesiones musculares, sobre todo con las distensiones de isquiotibiales. Si no bebes suficientes líquidos, tus músculos son más propensos a la fatiga y la distensión.

Para mantenerse correctamente hidratado, planee con antelación y asegúrese de ingerir suficientes líquidos durante las actividades, sobre todo si hace calor, cuando aumentan las necesidades de hidratación. Combinar la hidratación con un sueño adecuado y una nutrición apropiada ayudará a su cuerpo a recuperarse y a reducir el riesgo de lesiones. Si el dolor persiste o empeora, es importante acudir al médico para descartar una lesión más grave.

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